rosa nuevo, contándole a todo el que se cruzaba que iba a salir en «las fotos de la boda de papá». Poco antes de la ceremonia, Ramón fue a buscarla y, al acercarse a la sala donde Daniela se arreglaba, escuchó su voz a través de la puerta entreabierta: le estaba diciendo a Martina que ya no era la niña más importante en la vida de su papá, y que se mantuviera afuera de las fotos familiares.
Segundos después, Martina salió al pasillo con los ojos llenos de lágrimas y se sentó en silencio a mirar sus zapatos. Ramón la abrazó y se quedó con ella hasta que dejó de llorar, decidido a no convertir la boda en una pelea justo antes de la ceremonia.
La promesa en el estacionamiento
Antes de entrar a la iglesia, Martina le preguntó si todavía iba a estar en las fotos. Ramón se lo