Escuchó a la nueva esposa de su exyernokara lastimar a su nieta de 5 años, y el brindis que dio los dejó en silencio

y por que siempre hubiera lugar en esa familia para todos los que la componían.

El salón quedó en silencio por unos segundos. Después estalló en aplausos.

La conversación pendiente

Esa misma noche, Daniela se sentó frente a Ramón y le confesó que había escuchado el brindis, y que sabía que él la había oído a través de la puerta. Le explicó que se sentía insegura desde el principio: todos seguían hablando de Valeria, sus fotos seguían en la casa de Ignacio, y sentía que competía con alguien que ni siquiera podía defenderse. Esa inseguridad, admitió, la había descargado injustamente sobre una nena de cinco años.

Ramón le dijo que lo que había hecho no era imperdonable, pero que no podía volver a pasar, y le sugirió que al día siguiente, con todo más tranquilo, se pusiera a la altura de Martina y le pidiera perdón como corresponde. Después, a