Mujeres, tomen nota: limón y aceite de oliva en ayunas, ¿qué beneficios podría aportar esta combinación… Te doy la receta por un simple “OK”
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Limón y aceite de oliva: qué aportan realmente y cómo incorporarlos a la alimentación

El aceite de oliva virgen extra contiene además compuestos naturales presentes en la aceituna. Su sabor, aroma y calidad dependen de la variedad, la elaboración y la conservación. Para disfrutarlo mejor, conviene mantener la botella bien cerrada y protegida del calor y de la luz intensa.
Como cualquier aceite, es un alimento energético. Una cantidad pequeña puede ser suficiente para aliñar una ensalada, acompañar verduras o mejorar una preparación. La clave está en el conjunto de la alimentación y en las porciones habituales, no en tomarlo como una bebida medicinal.
¿Tiene un beneficio especial tomarlo en ayunas?
No hay motivos sólidos para considerar que la mezcla de limón y aceite de oliva tenga un efecto desintoxicante, adelgazante o digestivo extraordinario por consumirse antes del desayuno. El organismo ya cuenta con órganos y procesos naturales para transformar y eliminar sustancias, y una bebida concreta no sustituye esas funciones.
Algunas personas pueden tolerar bien una pequeña cantidad, mientras que otras pueden notar acidez, molestias digestivas o irritación, sobre todo si tienen sensibilidad a los alimentos ácidos o al consumo de grasa con el estómago vacío. Por ello, no es necesario forzarse a seguir esta rutina si resulta incómoda.
Además, el limón es ácido y su contacto frecuente con los dientes puede contribuir al desgaste del esmalte. Beberlo muy concentrado o cepillarse inmediatamente después puede aumentar esa exposición. Usarlo diluido y como parte de una comida suele ser una alternativa más amable.

