Parte 2:
Alejandro regresó lentamente a su camioneta, pero antes de abrir la puerta una fecha empezó a repetirse en su cabeza.
Cuatro años atrás. La única vez en veintiséis años que había regresado al pueblo. La noche en que él y Mariana volvieron a encontrarse.
La misma noche que los dos habían intentado enterrar como si nunca hubiera ocurrido. Sofía tenía tres años.
Alejandro apoyó una mano sobre la camioneta y volvió a mirar hacia la casa. De pronto, aquellos ojos verdes dejaron de parecer una coincidencia.
Pero había algo todavía peor. Mariana había perdido su trabajo con los Robles exactamente en aquella misma etapa de su vida: cuando desaparecieron casi dos millones de pesos y ella quedó señalada sin que apareciera una sola transferencia hecha por ella.
Alejandro recordó lo que doña Chayo había dicho: nunca encontraron el dinero, pero la acusación bastó para destruirla.
Entonces entendió que