26 Años Después, un Multimillonario Encontró a su Primer Amor en la Pobreza – TAN

con una facilidad que lo incomodó. 

Don Ernesto Robles aceptó recibirlo esa misma tarde.

Era un hombre de casi setenta años, cabello completamente blanco, botas costosas y una sonrisa demasiado segura.

—Me dijeron que anda comprando terrenos por aquí —comentó Ernesto mientras servía tequila.

—Estoy evaluando inversiones.

Alejandro caminó lentamente por la oficina.

Advertisement

Diplomas.

 

 

Fotografías familiares.

Reconocimientos empresariales.

Y detrás del escritorio, varias carpetas antiguas perfectamente ordenadas.

—Escuché que hace algunos años tuvieron un problema administrativo —dijo Alejandro como si fuera una pregunta sin importancia.

La sonrisa de Ernesto desapareció apenas un segundo.

—Robos internos. Una empleada.

—¿Mariana López?

El silencio cambió la habitación.

 

 

Ernesto dejó la botella sobre el escritorio.

—¿De dónde conoce usted ese nombre?

Alejandro sonrió.

—En los negocios conviene investigar todo.

Ernesto recuperó la compostura.

Advertisement

—Esa mujer nos robó.

—¿Fue condenada?

—No.

—¿Encontraron el dinero?

—No.

—¿Encontraron transferencias firmadas por ella?

Ernesto endureció el