26 Años Después, un Multimillonario Encontró a su Primer Amor en la Pobreza – TAN

no podía garantizarlo.

 

—No fue lo único que dijo.

 

 

Mariana miró hacia la habitación donde Sofía jugaba con unas muñecas viejas.

—Me recordó que estaba embarazada.

Alejandro sintió que el aire abandonaba sus pulmones.

Mariana cerró los ojos.

—Sí.

La palabra fue casi un susurro.

Alejandro se sentó frente a ella.

—Sofía…

 

 

—Es tu hija.

Durante varios segundos, ninguno habló.

Alejandro había negociado empresas enteras.

Había perdido millones en inversiones.

Había enterrado a su madre.

Nada lo había preparado para aquellas tres palabras.

—¿Por qué no me buscaste?

Mariana soltó una risa rota.

—Te busqué.

 

 

Alejandro frunció el ceño.

—No.

—Sí.

Se levantó, abrió un cajón y sacó una caja de cartón.

Dentro había sobres.

Muchos sobres.

Todos dirigidos a Alejandro Mendoza.

Algunos tenían más de tres años.

—Te escribí cuando descubrí que estaba embarazada.

Alejandro tomó uno.

Nunca había visto esa carta.

—Te escribí después del nacimiento.

Tomó otro.