26 Años Después, un Multimillonario Encontró a su Primer Amor en la Pobreza – TAN

dejar atrás el pueblo era lo mejor para su futuro.

 

—No…

Mariana lo observó.

—Tu hermano sabía de Sofía.

Alejandro sintió náuseas.

Esa misma noche enfrentó a Eduardo por videollamada.

Al principio lo negó todo.

Hasta que Alejandro mostró las cartas.

Entonces Eduardo guardó silencio.

 

 

—¿Por qué? —preguntó Alejandro.

—Porque eras un idiota.

—¿Qué hiciste?

—Te protegí.

Alejandro golpeó el escritorio.

—¡Me quitaste a mi hija!

Eduardo levantó la voz.

—¡Tú estabas construyendo un imperio! ¿Sabes qué habría pasado si regresabas al pueblo por una mujer embarazada? Nuestro padre necesitaba que estuvieras concentrado. Los inversionistas necesitaban estabilidad.

Alejandro lo miró con incredulidad.

—¿Nuestro padre sabía?

El silencio respondió antes que Eduardo.

Sí.

Su propio padre había sabido.

También había utilizado contactos para impedir que las cartas de Mariana llegaran hasta él.

Y cuando los Robles comenzaron a destruir su reputación, nadie intervino.

Porque para la familia Mendoza, Mariana era un