De un chico de una pequeña isla al hombre más famoso del mundo…

Sin embargo, quizás lo más inspirador no sea hacerse famoso.

Se trata de recordar que esa persona famosa fue alguna vez simplemente un niño con una idea de lo que su vida podría llegar a ser.

Puede que el mundo acabe recordando los premios, los récords, las actuaciones y los titulares.

Pero todo viaje extraordinario comienza mucho antes.

Todo comienza cuando alguien cree que un futuro mejor es posible.

A veces, la distancia entre una pequeña isla y el escenario más grande del mundo no se mide en kilómetros, sino en coraje, perseverancia, oportunidad y la voluntad de seguir adelante cuando casi nadie más cree en el sueño.