De un chico de una pequeña isla al hombre más famoso del mundo…

El rechazo forja el carácter.
Toda carrera profesional importante conlleva contratiempos.

Un actor principiante puede perder papeles.

Un músico puede actuar en salas prácticamente vacías.

Un atleta puede sufrir lesiones o perder competiciones importantes.

Un emprendedor puede ver fracasar un negocio en sus inicios.

La tentación en esos momentos es creer que el fracaso es prueba de que el sueño es irrealizable.

Pero a veces el fracaso es simplemente parte del proceso.

Las personas que finalmente se hacen famosas no son necesariamente aquellas que nunca han fracasado.

Suelen ser personas que perseveraron tras el fracaso.

El gran avance
Al final, algo cambia.

Quizás sea una sola actuación.

Una canción.

Una competición.

Una audición.

Un vídeo.

Una persona que reconoce el talento excepcional.

De repente, la trayectoria cambia.

La gente empieza a prestar atención.

Entonces más gente presta atención.

El artista que antes necesitaba presentarse ya no necesita hacerlo.