de respirar.
Siete años.
Siete años sin escuchar esa voz fuera de viejos videos.
—Si estás viendo esto con Natalie, significa que por fin descubriste que tu padre logró dejar más secretos que propiedades.
Sebastian cerró los ojos.
Natalie lloraba en silencio.
—Natalie no vino por tu dinero.
—Yo le pedí que encontrara este archivo cuando estuviera preparada.
—Y fui yo quien le pidió que no revelara todavía la verdad.
Sebastian miró a su hermana.
—Por qué? —susurró.
Su madre continuó como si pudiera oírlo.
—Porque tu padre dejó un fideicomiso que puede activarse únicamente si se reconoce legalmente a todos sus descendientes.
Ah.
Dinero.
Por supuesto.
Pero Katherine siguió.
—No
me preocupa el dinero.
—Me preocupa quién administra ese fideicomiso si falta un heredero.
Sebastian se enderezó.
—Qué?
—Howard nombró como administrador provisional a Charles Mercer.
Sebastian conocía ese nombre.
Su tío materno.
Miembro del consejo de Cross Holdings.