protegido a Natalie y a Evelyn de alguna forma.
—Entonces por qué tu madre se fue?
—Porque tu padre incumplió el acuerdo.
—Cómo?
—Intentó quitarme de ella.
Sebastian levantó la mirada.
—Qué?
—Cuando yo tenía ocho años, Howard decidió que una hija suya no debía crecer “sin educación adecuada”.
—Quiso conseguir custodia?
—Sin reconocerme públicamente.
Era exactamente la clase de contradicción que su padre podía haber producido.
Orgullo sin responsabilidad.
—Mi madre intervino —dijo Natalie—.
—Katherine pagó un abogado para Evelyn.
—Nos ayudó a salir de Connecticut.
—Entonces esa foto…
—Fue tomada poco antes.
Sebastian miró a la niña Natalie entre sus padres.
Su madre tenía una mano sobre el hombro
de la pequeña.
Ahora lo veía.
Protección.
No casualidad.
—¿Qué pasó después?
—Vivimos en Vermont.
—Mi madre murió cuando yo tenía veintidós.
—Y Katherine?
—Seguimos escribiéndonos.
—Hasta que enfermó.
Sebastian sintió rabia.
—¿Por qué no me dijo nada antes