Elige semillas de calabaza crudas y sin sal. Las variedades tostadas y saladas pierden algunos nutrientes y añaden sodio innecesario.
Guárdalas en un recipiente hermético en el refrigerador para mantenerlas frescas.
Comience con una pequeña cantidad –una cucharada al día– y auméntela gradualmente.
Si padece cálculos renales, consulte a su médico antes de consumir semillas de calabaza con regularidad, ya que contienen oxalatos.
Un recordatorio amable
Las semillas de calabaza son un excelente complemento natural, pero no curan afecciones graves. Si padece varices, dolor articular, hinchazón o problemas renales, consulte a su médico para obtener un diagnóstico preciso. Como complemento a la atención médica, las semillas de calabaza pueden ser un complemento suave y nutritivo para su rutina diaria.