La lección que nadie esperaba kara
había descubierto algo.
—Robert estuvo aquí anoche —dije.
Mónica palideció.
—No sé de qué hablas.
—Mientes.
Ella bajó la mirada.
—Claire…
—¿Qué quería?
Mónica tardó unos segundos en responder.
Después respiró profundamente.
—Daniel descubrió que Robert quería comprar toda esta zona. Si conseguía controlar el acceso al agua, podía aumentar el valor de las propiedades y obligar a algunos vecinos a vender.
Sentí que las piernas me temblaban.
—¿Y tú?
Mónica cerró los ojos.
—Yo acepté ayudarlo.
El silencio entre nosotras fue insoportable.
—¿Las manzanas?
—Era parte del plan.
—¿Qué plan?
Mónica levantó la mirada.
—Querían que pareciera que tú ya no podías mantener la propiedad después de la muerte de Daniel. Querían que te sintieras acorralada y terminaras vendiendo.
No pude creerlo.
—¿Y tú robaste mi cosecha por eso?
—Al principio pensé que solo serían unas cajas —dijo, llorando—. Después Robert me pidió que sacara todo.
La rabia me