La película presenta a Mehmet, un hombre que pasó gran parte de su infancia viviendo en las calles y que, con el paso de los años, encontró una forma de salir adelante trabajando en la recolección de materiales reciclables, especialmente papel y cartón. Aunque su presente parece estable, las heridas de su pasado continúan acompañándolo y moldean la manera en que se relaciona con quienes lo rodean.
Su rutina cambia por completo cuando aparece Ali, un niño de apenas ocho años que necesita ayuda y que termina cruzándose en su camino de manera inesperada. A partir de ese momento comienza una relación muy especial entre ambos, marcada por la confianza, la protección y el deseo de encontrar una vida mejor para el pequeño.
Lo que inicialmente parece un acto de ayuda ocasional se transforma en un vínculo mucho más profundo. Mehmet decide acompañar al niño mientras intenta encontrar a su familia y ofrecerle un entorno seguro, aun cuando él mismo continúa enfrentando las dificultades que dejó una infancia atravesada por la vulnerabilidad