Copias de los mensajes que Margaret me había enviado después del divorcio.
Registros de las transferencias que recibí a través de un intermediario.
Y una carta que nunca llegué a abrir hasta años después.
Una carta firmada por el propio Ethan.
Él la reconoció inmediatamente.
Sus manos comenzaron a temblar.
—¿De dónde has sacado esto?
—De la caja que guardé después de abandonar tu mansión.
—Esta carta…
—Léela.
Ethan abrió el documento.
Sus ojos recorrieron las primeras líneas.
De pronto, levantó la cabeza y miró a su madre.
—¿Qué significa esto?
Margaret retrocedió.
—Hijo, puedo explicártelo…
—¡Te estoy preguntando qué significa!
Su voz resonó por todo el salón.
Yo recordaba perfectamente aquella
Ethan la había escrito semanas antes de nuestro divorcio.
En ella decía que quería hablar conmigo, que estaba dispuesto a enfrentarse a su madre y que necesitaba tiempo para resolver un problema relacionado con la familia Harper.