PARTE FINAL / LOS CINCO DÍAS ERAN UNA TRAMPA

Julián Barragán llegó al hospital cuarenta minutos después.

No venía solo kara.

Había avisado discretamente al equipo médico responsable de Ernesto y solicitado que cualquier decisión legal se realizara únicamente después de confirmar que su cliente estaba consciente y comprendía lo que firmaba.

Cuando los médicos revisaron su tratamiento, aparecieron inconsistencias que exigían análisis inmediatos.Ernesto entregó la grabación.

También explicó las cápsulas que Valeria le administraba en casa.

A partir de ese momento, nadie volvió a permitir que ella manejara sus medicamentos.

Pero Julián frenó a Ernesto cuando mencionó cambiar inmediatamente todo el testamento.

—Primero sobrevivimos —dijo—. Después protegemos el patrimonio.

Aquella misma noche comenzaron estudios adicionales.

Y ocurrió algo que Valeria no había previsto.

El estado de Ernesto empezó a estabilizarse.

A la mañana siguiente, Valeria apareció con Iván.

Entró interpretando perfectamente su papel.

—Mi amor…

Ernesto permaneció inmóvil.