El horror silencioso en la obra
Cuando el embarazo de Tressa se hizo público en 2005, poco después de que terminara la escuela primaria, la versión inicial difundida por la prensa y los rumores locales fue la de un encuentro imprudente, provocado por el alcohol, entre dos niños del vecindario. Aterrorizada, aislada y con una inmensa carga de vergüenza, Tressa, de 11 años, inicialmente se creyó la historia, afirmando que un niño del barrio era el responsable.
La verdad era mucho más siniestra.