Daniel golpeó la mesa con la palma.
—¡Eso no te convierte en su familia!
Miré directamente hacia él.
—Harrison pensaba lo contrario.
El silencio fue absoluto.
Daniel respiró profundamente y cambió de estrategia.
Sacó una carpeta.
—Entonces hagámoslo de manera civilizada.
Colocó un documento delante de mí.
—Firma esto y desapareceremos de tu vida.
Álvaro lo tomó antes de que pudiera tocarlo.
Leyó la primera página y su expresión se endureció.
—¿De dónde han sacado esto?
—No es asunto suyo.
—Sí