—No.
Daniel pareció sorprendido.
—Piénsalo bien. Hace tres años vivías prácticamente sin dinero. Doscientos mil euros es más de lo que podrías gastar durante el resto de tu vida.
—He dicho que no.
Patricia perdió la paciencia.
—No.
Daniel pareció sorprendido.
—Piénsalo bien. Hace tres años vivías prácticamente sin dinero. Doscientos mil euros es más de lo que podrías gastar durante el resto de tu vida.
—He dicho que no.
Patricia perdió la paciencia.