Mi vecino aplastó la bicicleta que mi hijo compró después de ahorrar casi un año y se negó a pagarla… yo quería llevarlo hasta el juzgado, pero mi hijo ya había preparado algo que nadie en la colonia esperaba
—¿Y mi queja?
Ella bajó la mirada.
—Probablemente también.
Todo empezó a tener sentido.
Rogelio sabía que yo había reportado su camioneta.
Había discutido con Carlos sobre la bicicleta.
Y al día siguiente la había aplastado.
Pero todavía faltaba demostrar intención.
—Esto no prueba que lo hiciste a propósito —le dije.
—Exactamente —respondió él rápidamente—. Fue un accidente. Un accidente por el que están armando un circo.
Reclama Tu Indemnización
Entonces Mateo dijo:
—Hay otro video.
Rogelio se quedó inmóvil.
—¿Qué video?
Mateo me miró.
—El que yo no había querido enseñarte porque sabía que ibas a enojarte.
Abrió otro archivo.
La grabación era de varios días antes.
Mateo llegaba pedaleando por la calle.
Se detenía frente a nuestra casa.
Rogelio estaba lavando su camioneta.
El audio comenzó.
—Bonita bicicleta —dijo Rogelio.
—Gracias.
—¿Cuánto te costó?
—Doce
mil.
Rogelio Silbo.
—Mucho dinero para dejarla por ahí.