dejado solo. Yo sé lo que se siente despertar en medio de un recuerdo y que nadie te toque. Se me quebró algo por dentro. —¿Cómo lo sabes? —pregunté sin voltear.
Hubo un silencio largo. —Porque yo tuve un hijo —dijo al fin—. Se llamaba Mateo. Murió a los seis años, en un