Observé aquella pequeña llave.
—Entonces ¿por qué me la dejó?
El abogado señaló la inscripción diminuta grabada en el reverso.
La acerqué a la luz.
Solo había dos iniciales.
E. R.
Elena Romero.
Mi hermana.
Aquella noche casi no dormí.
Observé aquella pequeña llave.
—Entonces ¿por qué me la dejó?
El abogado señaló la inscripción diminuta grabada en el reverso.
La acerqué a la luz.
Solo había dos iniciales.
E. R.
Elena Romero.
Mi hermana.
Aquella noche casi no dormí.