El hombre confesaba haber recibido la orden de transferencia de Adrián Barrera.
El dinero había terminado en una sociedad llamada Caba Capital.
“Ca por Camila. Ba por Barrera.”
Sentí náuseas.
“¿Mi hermana?”
Mi padre cerró los ojos.
“Camila conocía las claves. Adrián era su amante. Yo confiaba en los dos.”
“¿Y por qué huiste?”
“Porque me asusté. Cuando regresaba escuché por radio que había
una orden contra mí. Adrián ya había colocado documentos, firmas y una carta falsa. Pensé que podría reunir pruebas desde fuera.”
“Nos dejaste veinte años.”
“Sí. Y ese pecado sí es mío.”
Entonces comprendí algo horrible.
Lucía había sido atacada exactamente con el mismo método.
Documentos falsos.
Transferencias falsas.
Fotografías falsas.
Una historia preparada para que pareciera culpable antes de poder defenderse.
“Le hicieron a Lucía lo mismo que te hicieron a ti.”